¡Acabo de hacer algo terrible!

¡Acabo de hacer algo terrible!

Nunca imaginé tener el valor para hacer algo así de estúpido. Destruí todo lo que consideraba valioso por dejarme llevar por mis emociones y arruiné...

Disculpa, acabamos de manipularte.
Con el encabezado y la imagen de este artículo, acabamos de "obligarte" a entrar a esta página. Esto cuenta como un "clic" y haría nuestro blog más atractivo para los anunciantes (si tuviéramos). Muchas gracias.

¡Pero espera no te vayas todavía!
Si te vas ahora, vas a quedarte sin saber la razón por la qué hiciste clic en este artículo.

Sigue la flecha.

¿No pudiste resistirlo verdad?
Caíste de nuevo.
Estás aquí, porque no pudiste resistir la curiosidad, una emoción tan fuerte que es muy difícil de ignorar.

En la industria publicitaria, las emociones básicas son la puerta de entrada a la mente de los consumidores para venderles, posicionarse o comunicarles un mensaje.

Es muy normal que sintamos una atracción casi imposible de resistir hacia estímulos que disparan emociones como el miedo, curiosidad, ternura, añoranza o aspiración.

Lo mismo hacen las marcas, crean expectativas que son difíciles de ignorar. Apelan a sentimientos que provocan reacciones químicas en el cerebro que "obligan" a la gente a interactuar (claro, si lo hacen bien).

En klok nos gusta crear ideas para ayudar a que las marcas se comuniquen efectivamente con su audiencia creando vínculos emocionales.

¿Y tú qué estas haciendo para conectar tu marca con su audiencia?