Diseño invisible y como remediarlo

Diseño invisible y como remediarlo

El diseño es un proceso complejo que no sólo se centra en hacer que la apariencia exterior de las cosas sea agradable. El buen diseño además, busca crear un vínculo emocional con la audiencia mediante la aplicación sistemática de los principios fundamentales del diseño los cuales afectan de forma directa la manera en que las personas reaccionan a un estímulo visual.

El uso adecuado de los principios a los que hago referencia, determina en gran medida el éxito o fracaso de un producto ya que el mercado siempre estará dispuesto a asimilar aquello que le parezca agradable o novedoso y a olvidar aquello que no.

Para saber si un diseño tiene posibilidades de destacar y ser recordado, o corre el peligro del perderse en el limbo de lo común y en el purgatorio de los diseños olvidados, debemos evaluar su eficacia en diferentes aspectos.

Uno de estos aspectos y el que da origen el título de esta publicación es el contraste.

Vivimos en un mundo hiper-saturado de estímulos visuales, por esta razón aquellos diseños que contrastan, son más propensos a ser vistos y por lo tanto recordados por la gente.

El contraste podemos explicarlo como la capacidad de un diseño de reconocerse en el entorno. Un diseño contrastante, tiene mucho más posibilidades de ser visto y recordado.

Times Square en Nueva York es un ejemplo de la feroz competencia que hay entre las marcas por llamar la atención. Aquellos anuncios que mejor contraste contra el resto ofrezcan, serán los más vistos y los más recordados.

Hay algunos casos en los que contrastar no es el objetivo del diseño como en el caso del camuflaje de los uniformes de los soldados, en este caso el diseño está pensado específicamente para fundirse y mezclarse con el entorno; pero a menos que este sea tu objetivo, deberás procurar que tu diseño destaque.

Los francotiradores deben "desaparecer" para que su misión no se vea comprometida.

Uno de los errores más comunes que algunos diseñadores cometen, es el tratar de hacer cosas a la moda con el objetivo de que sean aceptadas. Olvidan por completo el principio fundamental del contraste y el resultado son diseños aburridos iguales a todos los demás; una inversión de tiempo y recursos completamente desperdiciada.

Una buena forma de saber si un diseño es contrastante, es comparándolo con el diseño de otras marcas que compiten en el mismo nicho.

En klok lo hacemos todo el tiempo. Aquí les muestro un ejemplo de un logo que hicimos el año pasado para Petrobell, una empresa de servicios dirigida al sector energético. Al final del video hacemos un comparativo de nuestra propuesta con logos de marcas líderes de la industria y evaluamos el contraste.

Si lo que buscas es que tu diseño sea recordado, no olvides hacerlo contrastante. ¡Pero cuidado! Hay diseños que contrastan por malos y eso no es bueno. Recuerda que el contraste sólo es uno de los principios fundamentales del diseño y debe usarse en conjunto con los demás para que el diseño sea efectivo.

En las próximas semanas voy a seguir escribiendo acerca de estos principios fundamentales y de su importancia en el diseño.

Si quieres conocer más de estos principios te recomendamos mucho el libro Universal Principles of Design, es una joya.

¿Tus diseños contrastan o se pierden en el limbo?